Yo no sé qué hay en tus ojos, niña; que me llaman al mirar; ni sé lo que en tu gesto, me hace suspirar. Sólo sé que con tu ausencia, mi alma rompe a llorar; porque dice que le faltan; las razones para amar.
Yo no quiero que me quieras si no me quieres, pero si me quieres, quiero que me quieras como yo a ti te quiero.
|