
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre

Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua

El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté

Hasta que los leones no tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador

La espina, desde que nace, ya pincha

La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre

Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme

Nadie prueba la profundidad del río con ambos pies

Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río

Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?