
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor

El cubo vacío siempre está arriba

El estiércol, no es ningún santo, pero hace milagros

El habla es plata; el silencio es oro

La promesa tiene piernas; sólo el don tiene manos

La tontería y la soberbia crecen de un mimo tronco

Los árboles más viejos dan los frutos más dulces

Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás

Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar

Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón

¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?

Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro

Tu casa puede sustituir al mundo, el mundo jamás sustituirá a tu casa